El sarro dental es causante de multitud de afecciones bucodentales y se forma por la progresiva acumulación de bacterias en la línea de las encías y los dientes. Eliminar el sarro resulta imprescindible, ya que los dientes con sarro, además de afectar a la estética, también afecta a nuestra salud y para evitar su formación es imprescindible acudir a su clínica dental de confianza cada seis meses para una limpieza profesional.

¿Qué es y cómo se forma el sarro dental?

El sarro dental se forma por la calcificación de la placa bacteriana en los dientes y encías. Esta placa es una película muy fina que se va formando poco a poco por la acumulación de bacterias procedentes de los restos de alimentos y otros agentes externos. Si no se elimina mediante el uso del hilo dental y el cepillado de dientes con sarro a diario, la placa se calcifica y se convierte en sarro, una sustancia dura, de color amarillento o marrón y superficie rugosa, que se adhiere a los dientes y encías y favorece la invasión de los tejidos blandos y las piezas dentales. Una vez formado el sarro es mucho más difícil de eliminar que la placa bacteriana.

Tipos de sarro

Dependiendo de la zona donde se acumule el sarro podemos distinguir dos tipos:

Sarro supragingival

Este tipo de sarro se da cuando la placa bacteriana, ya calcificada, se acumula en la superficie de dientes y encías.

Sarro subgingival

Se da cuando el sarro se acumula por debajo de la línea de las encías. Es el más peligroso ya que favorece la aparición de bolsas periodontales y no se puede detectar a simple vista como el sarro supragingival.

Efectos del sarro dental en la salud bucodental

El primer efecto del sarro es perfectamente visible, ya que afecta a la estética dental de manera importante. Al tener ese tono amarillento, la sonrisa se afea de manera considerable, pero el efecto más importante para nuestra salud es que el sarro es el responsable de importantes afecciones bucodentales como son la caries y las enfermedades periodontales.

La gingivitis y la periodontitis son enfermedades provocadas por bacterias que no se eliminan de manera correcta de la boca. Mientras la gingivitis afecta a los tejidos blandos, con inflamación y sangrado, la periodontitis ataca a la raíz de los dientes y puede afectar incluso a la sujeción de los mismos. Se puede llegar en casos extremos de periodontitis incluso a la pérdida de piezas dentales si no se actúa a tiempo.

Por otro lado, la caries es una enfermedad que afecta al esmalte de los dientes debido al efecto de las bacterias que van penetrando poco a poco hasta la pulpa. En caso de no detener el avance de la placa bacteriana podría llegar a perderse la pieza. Por último, otro efecto del sarro en nuestra boca, quizá menos peligroso pero sí bastante desagradable es la halitosis, o el mal aliento.

Cómo eliminar el sarro

 

La placa bacteriana sí puede eliminarse con el cepillado diario, sin embargo el sarro es mucho más sólido y no se puede eliminar completamente con la higiene oral diaria. Por tanto, la única opción eficaz para eliminar completamente el sarro es acudir a su clínica de confianza donde un higienista llevará a cabo una limpieza profesional, también llamada profilaxis.

Este procedimiento es completamente indoloro. El paciente sólo sentirá una pequeña sensibilidad dental después de la limpieza que desaparecerá en un par de días. Por otro lado, si se ha detectado sarro y bolsas periodontales bajo la línea de las encías, el especialista tendrá que recurrir a un raspado y alisado radicular para limpiar perfectamente toda la zona.


¿Cómo se realiza una limpieza profesional?

 

 1º Se emplean ultrasonidos para eliminar los depósitos: la vibración permite la destrucción de los depósitos de sarro que se acumulan en dientes y encías. Con la ayuda del agua a presión se elimina poco a poco el sarro adherido.

2º Empleo del hilo dental: una vez eliminado el sarro, con el hilo dental nos aseguramos de que no quedan restos entre los dientes y en las zonas más inaccesibles.

¿Se puede prevenir la formación de sarro?

 

Como ya hemos dicho, la higiene bucodental diaria es esencial para prevenir los dientes con sarro, pero mucha gente no sabe realmente cómo debe hacerse un buen cepillado de dientes, vamos a dar unas sencillas recomendaciones:

  • El cepillado debe durar al menos tres minutos con un cepillo que no dañe las encías y aplicando una técnica que permita llegar a todos los rincones de la boca. Debe ser enérgico para tratar de eliminar todos los restos de comida.
  • Se debe usar hilo dental para retirar los restos que se alojan entre los dientes y encías y que el cepillado no puede eliminar.
  • Eliminar las bacterias de la lengua también es importante. Por eso recomendamos utilizar un raspador lingual para limpiar esa zona tan importante de la boca donde se alojan miles de bacterias después de cada comida.
  • El uso de enjuagues bucales también es importante para reforzar el cepillado y conseguir mayor eficacia en la limpieza bucal diaria.
  • Acudir cada seis meses al dentista para realizar una limpieza profesional y que examine el estado de su dentadura. En pacientes con enfermedades periodontales se recomienda visitar la clínica cada tres o cuatro meses.

Quizá esta última recomendación es la más importante. Ya que mucha gente cree que está llevando a cabo una buena higiene bucodental diaria pero no es así y las bacterias se acumulan cada vez más sin que el paciente lo note. Cuando quiere darse cuenta el sarro ha aparecido y avanza peligrosamente a través de las encías. Por eso, si se acude de manera periódica a la clínica, el profesional puede ver el estado bucodental del paciente y si necesita una limpieza profesional para eliminar sarro.

En nuestra clínica dental de Madrid disponemos de los mejores profesionales para velar por su salud bucal. Contacte con nosotros para cualquier tipo de consulta o para resolver cualquier problema que le preocupe. Le esperamos con los brazos abiertos.

 

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