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Las boqueras, o también llamadas en términos médicos queilitis angular, son pequeñas heridas que aparecen en la comisura de los labios y provocan escozor, irritación y molestias a la hora de abrir la boca, sonreír o ingerir alimentos. Suelen presentarse en forma de grieta o fisura en una de las esquinas de la boca o en las dos. Según las estadísticas, las boqueras suelen aparecer con más frecuencia en niños y personas mayores, aunque cualquiera puede sufrir esta afección. Aunque no son peligrosas, sí requieren algún tipo de cuidado para que desaparezcan. Vamos a ver con más amplitud todo lo relacionado con esta dolencia, tan extendida entre diversas edades, y sobre la que muchas personas que la padecen no poseen la información suficiente. Esta patología, pese a no ser en absoluto de carácter grave, sí es sobremanera molesta, por lo que debe tratarse adecuadamente para reducir nuestras preocupaciones al mínimo y para que podamos erradicar este mal lo antes posible.

 

Los principales síntomas de esta afección, en su fase inicial, son un ligero enrojecimiento de la zona afectada y una descamación de la piel. En la segunda fase aparecen unas erosiones o fisuras en las comisuras de los labios que adquieren un color blanco o amarillo. En esta fase, el paciente nota cierta tirantez en cada movimiento de la boca, sobre todo a la hora de comer, hablar, sonreír o bostezar. Si las fisuras son muy profundas puede producirse incluso un sangrado cuando se produce un movimiento brusco de la boca. Los principales factores que favorecen la aparición de esta dolencia suelen ser locales, aunque hay otros elementos que también inciden como los siguientes:

 

Cómo curar las boqueras

 

Cuando un paciente tiene los primeros síntomas de la queilitis angular y le produce muchas molestias, debe acudir a su clínica dental para que un odontólogo lo examine y pueda comprobar de primera mano el grado de la lesión. Además, investigará las causas para elegir el tratamiento más efectivo a la hora de curar las boqueras, ya que no es lo mismo que aparezcan por una enfermedad crónica del paciente, por una colonización de bacterias o por otro tipo de patología. En cada uno de los casos, habrá de asignar un tipo de tratamiento distinto que se amolde a las características de que se trate.

 

En ocasiones serán necesarias algunas pruebas médicas como análisis de sangre o investigar el agente patógeno responsable de la infección para saber con precisión la causa de la queilitis. Cuando el especialista ya tiene todos los datos que necesita determinará el mejor tratamiento posible para curar esta patología con total eficacia.

 

Tratamiento para las boqueras

 

Como hemos dicho, el tratamiento para las boqueras que haya sido escogido dependerá del origen de la queilitis y siempre tendrá el objetivo de eliminarlo de raíz. Estos son los más habituales:

  • En caso de déficit nutricional, el especialista podrá recetar algún tipo de complejo vitamínico o introducir cambios en la dieta del paciente para cubrir sus carencias nutricionales.
  • En caso de infección, el tratamiento a seguir consistirá en la aplicación de pomadas antifúngicas o antibióticas.
  • En caso de implantes dentales mal ajustados, éstos serán revisados para ajustarlos convenientemente y así evitar que se repita el problema.
  • En caso de otras enfermedades, el tratamiento intentará reducir el impacto de las mismas en la salud bucodental del paciente.

 

Aparte de los tratamientos marcados por el odontólogo, también hay una serie de recomendaciones que mejorarán el proceso de curación y que inciden en los hábitos diarios del paciente como, por ejemplo, evitar rozar la herida con la lengua o tocarla con los dedos, no aplicar cremas para disimularla, ya que puede afectar negativamente y ralentizar el proceso de cicatrización, reducir la ingesta de alimentos demasiado picantes, ácidos o picantes o tratar de abrir la boca de manera comedida para no entorpecer el proceso de cicatrización de las fisuras.

 

Además, también se recomienda desinfectar la herida a diario, si es muy profunda, evitar la acumulación de saliva en la zona y no aplicar productos abrasivos en la herida como puede ser espuma de afeitar, pintalabios o cualquier crema que no haya sido recetada por el especialista.

 

Por otro lado, si el odontólogo lo estima oportuno, se pueden aplicar algunos regeneradores naturales en la herida como el aloe vera, el propóleo o el aceite de rosa mosqueta, que ayudarán a la curación de las boqueras en la comisura de los labios y acelerarán el proceso de cicatrización.

 

Cuando la queilitis angular se ha adquirido mediante un proceso infeccioso causado por hongos o bacterias sí que es probable el contagio mediante contacto, es decir, que no se recomienda que la persona afectada bese a otra o comparta sus cubiertos o su vaso a la hora de la comida.

 

Aunque, en la mayoría de los casos, el proceso de curación de las boqueras es espontáneo y suelen curarse en una semana o diez días, es cierto que algunas lesiones pueden ser más severas y provocar muchas molestias al paciente. En estos casos es conveniente acudir a la consulta de un especialista para que valore el origen y la gravedad de la herida. De esta forma se aplicarán los medios necesarios para revertir cuanto antes la situación.

 

Por qué salen las boqueras

 

Las razones fundamentales de que pueda aflorar esta molesta patología serían las siguientes:

  • Cuando se acumula saliva en los labios: esto suele ocurrir en personas de edad avanzada debido a las arrugas o también en niños que salivan demasiado por la erupción de los dientes. Cuando hay mucha acumulación de saliva se produce un riesgo más alto de proliferación de bacterias o de hongos.
  • Cuando la persona tiene los labios muy secos y deshidratados.
  • Cuando el sistema inmunológico está debilitado las bacterias penetran en la piel con más facilidad.
  • Cuando a una persona le faltan piezas dentales: este aspecto, llamado edentulismo, puede producir heridas en los labios porque cambia la fisonomía de la cara en el paciente.
  • Falta de ciertos nutrientes: la falta de vitaminas A, B o C, el zinc o  el hierro puede provocar la aparición de boqueras.
  • Pacientes con enfermedades como el VIH o diabetes.
  • Otros aspectos como implantes dentales mal ajustados, alergias, estrés, utilizar un maquillaje muy abrasivo para la piel o causas ambientales como el exceso de frío, también pueden provocar la aparición de heridas en la boca.

 

Las boqueras deben ser tratadas por especialistas en salud bucodental. En nuestra clínica dental de Madrid dispone de los mejores profesionales y los medios más avanzados para tratar cualquier tipo de afección de índole bucodental. No dude en visitarnos y consultar cualquier problema que tenga. Contacte con nosotros. No olvide que velamos por la salud bucal de usted y los suyos.

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