¿Cómo tratar una calentura labial?

También conocidas como herpes labial o fiebre en los labios, las calenturas labiales son una afección bastante habitual que afecta a muchas personas en el mundo. Pequeñas ampollas dolorosas alrededor de tus labios que además de afectar a nuestra apariencia estética, pueden generar molestias al comer o al hablar.

La principal causa de las calenturas labiales suele ser el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1), pero también existen  factores que pueden favorecer su aparición, como el estrés, los cambios hormonales o la exposición al sol. 

Hoy, en Clínica González Baquero, queremos analizar en profundidad las principales causas, las fases de la calentura labial, su tratamiento y cómo prevenir futuros brotes. 

¿Qué es la calentura labial?

La calentura labial es una pequeña lesión en los labios o en las áreas cercanas a la boca, manifestándose en forma de pequeñas ampollas llenas de líquido que son dolorosas y contagiosas.

Generalmente, está causada por la reactivación del virus del herpes simple (VHS-1). Un virus bastante habitual que se encuentra presente en la mayoría de las personas, aunque muchas de ellas nunca lleguen a experimentar síntomas evidentes.  

Además, se trata de una infección recurrente, lo que quiere decir que una vez que se ha padecido, permanece en el organismo en estado latente, pudiendo reactivarse en cualquier momento y dando lugar a nuevos episodios. 

Es cierto que, en la mayoría de los casos se trata de una condición leve, pero su carácter contagioso y su capacidad para reaparecer en ciertos momentos pueden resultar muy incómodo para quien las padece.

Calentura labial: causas más comunes

Las calenturas labiales son provocadas por la reactivación del virus del herpes simple (VHS-1), pero existen ciertos factores que pueden hacer que el virus se active. Algunas de las más comunes son las siguientes:

  1. Estrés físico y emocional: uno de los principales factores que pueden activar el virus es el estrés. Cuando nos sentimos tensos o ansiosos, nuestro sistema inmunológico se debilita, promoviendo la reactivación del VHS-1.
  2. Exposición al sol sin protección: el sol es otro desencadenante importante. La radiación ultravioleta (UV) puede dañar la piel de los labios, favoreciendo la aparición de las ampollas típicas del herpes labial. Por eso, es fundamental usar protector solar en los labios, especialmente en los meses más cálidos.
  3. Cambios hormonales: las fluctuaciones hormonales que se producen durante el ciclo menstrual, el embarazo o la menopausia, pueden hacer que el virus se reactive. 
  4. Sistema inmunológico debilitado: cuando el sistema inmunológico se ve afectado por infecciones o enfermedades, es más probable que el virus del herpes se reactive. 
  5. Lesiones en los labios: cualquier corte o lesión en la zona de los labios puede facilitar la entrada del virus, provocando una calentura labial. Por ejemplo, una herida provocada por un golpe o a la irritación causada por ciertos productos labiales puede convertirse en un foco de infección.

Calentura labial: fases de desarrollo

Durante su desarrollo, la calentura labial pasa por varias fases que debemos conocer para poder tratar la infección de manera más eficaz. 

1. Fase de hormigueo o picazón

La primera señal que puede indicarnos la aparición de una calentura labial es una sensación de ardor, picazón u hormigueo en el área afectada. Un síntoma que generalmente aparece 1 o 2 días antes de que aparezca la lesión  de manera visible. 

2. Aparición de las ampollas

Tras la fase inicial, comienzan a aparecer pequeñas ampollas llenas de líquido, que pueden resultar muy dolorosas. Generalmente, suelen formarse en los labios, pero también pueden extenderse alrededor de la boca, incluso hacia la nariz o la barbilla. 

3. Ruptura de las ampollas y formación de úlceras

En algunos casos, las ampollas pueden romperse y liberar el líquido que contienen. Siendo esta la fase más contagiosa. Además, la herida resultante puede ser dolorosa y vulnerable a infecciones secundarias.

4. Formación de la costra

A medida que la úlcera se va curando, empieza a formarse una costra. Esto indica que la lesión está cicatrizando, no debemos rascarnos ni intentar quitar la costra, ya que esto podría retrasar la curación y aumentar el riesgo de cicatrices.

5. Curación

Finalmente, la costra se caerá y la piel volverá a su estado normal. El tiempo total de curación suele ser de entre 7 y 10 días, aunque en algunos casos el proceso puede durar hasta dos semanas.

Tratamiento para la calentura labial

Aunque no existe un tratamiento definitivo para la calentura labial, hay varias opciones que pueden ayudar a aliviar los síntomas y acelerar la curación. Centradas principalmente en reducir el dolor, prevenir la propagación del virus y acelerar la cicatrización.

1. Antivirales tópicos

Las cremas antivirales suelen ser el tratamiento más habitual para el herpes labial, ayudando a reducir la actividad del virus y a acortar la duración del brote. Eso sí, es importante aplicarlas en cuanto se empiecen a notar los primeros síntomas de hormigueo. 

2. Antivirales orales

En casos de brotes más graves o recurrentes, los médicos pueden recetar medicamentos antivirales orales para ayudar a reducir la severidad y la frecuencia con la que se producen.

3. Compresas frías y analgésicos

Aplicar una compresa fría sobre la zona afectada puede aliviar temporalmente el dolor y reducir la inflamación. También puede ser útil el uso de analgésicos como el paracetamol o el ibuprofeno.

4. Bálsamos labiales con protección solar

Como decíamos antes, la exposición al sol puede desencadenar un brote de herpes labial. Usar un bálsamo labial con protección solar (FPS 30 o superior) ayuda a prevenir la reactivación del virus y protege la piel de los labios.

Cómo prevenir las calenturas labiales

Para prevenir la aparición de las calenturas labiales, existen una serie de medidas sencillas pero efectivas. 

  1. Controlar el estrés: practicar técnicas de relajación, meditación y ejercicio físico puede ayudar a reducir el estrés y a fortalecer el sistema inmunológico, disminuyendo la probabilidad de que se reactiven los brotes.
  2. Usar protector solar: aplica un protector solar en los labios siempre que salgas al sol. De esta forma, evitarás que los rayos UV debiliten tu piel y que aparezcan las temidas ampollas.
  3. Mantener una buena higiene: evita compartir utensilios, toallas, o cualquier objeto que pueda haber estado en contacto con las lesiones. Además, si tienes una calentura, intenta mantener una buena higiene dental y lávate las manos con frecuencia para evitar el contagio.
  4. Fortalecer el sistema inmunológico: una dieta equilibrada, rica en vitaminas y minerales, junto con un descanso de calidad, ayudará a mantener tu sistema inmunológico en buenas condiciones y reducirá la posibilidad de brotes.

En definitiva, aunque es cierto que las calenturas labiales pueden llegar a ser muy molestas, con los cuidados adecuados y el tratamiento apropiado, podemos mantenerlas bajo control.

Artículos más vistos
Guía completa de ortodoncia en Madrid 2026
Leer más
Qué es la necrosis dental, síntomas y tratamientos
Leer más
Que son los bifosfonatos
Leer más
Cemento dental: qué es, para qué sirve y por qué es tan importante en odontología
Leer más
Cuidado dental durante el embarazo: todo lo que necesitas saber
Leer más
Pide tu primera cita gratis

Déjanos tus datos y nosotros te llamamos

O si lo prefieres, llámanos: