odontopediatría

La caries infantil

La succión digital, la succión prolongada del chupete, la respiración oral o la deglución infantil son algunas de los problemas bucodentales que presentan los niños a edades muy tempranas, pero sin duda la caries infantil es una de las afecciones que se suelen dar con más frecuencia. No olvidemos que la caries es la enfermedad que más prevalece en la población mundial tanto en niños como adultos.

Según recientes estudios, en los países desarrollados, la caries es la enfermedad crónica más frecuente, por delante del asma y la diabetes. El 31,15% de niños entre 5 y 6 años tienen caries y en los niños de 3 años, el 20% padece esta enfermedad. La mala noticia es que muchos niños afectados por caries no reciben el tratamiento adecuado. Las familias con menos ingresos y una educación en salud bucal deficiente son los que más casos presentan. 

Las visitas frecuentes a la clínica dental son muy importantes para detectar a tiempo la caries infantil y tratar de neutralizarla cuanto antes. Además, el odontopediatra puede ofrecer algunas recomendaciones a los padres sobre la dieta que puede seguir el niño y la mejor manera de cepillarse los dientes para evitar que vuelva a aparecer la caries.

Causas de la caries infantil

Las bacterias son las encargadas de fermentar los carbohidratos de los alimentos y el ácido resultante provoca una destrucción progresiva de la estructura del diente y sobre todo del esmalte. Normalmente la combinación de una dieta alta en azúcares junto a una higiene bucodental deficiente son las culpables de que aparezcan las caries. De ahí que en los niños sea tan importante comenzar el cepillado de dientes desde la erupción de la primera pieza dental.

¿Por qué se desarrollan las caries?

La principal razón de la formación de una caries es la presencia de azúcares en la boca por espacios de tiempo largos. Esto se suele dar con frecuencia en los niños que toman excesivos productos alimenticios con un alto contenido en azúcar. Si a esto le sumamos una higiene bucal deficiente, como no cepillarse los dientes con el dentífrico correcto, o que tenga la cantidad de flúor adecuada, la caries tendrá las puertas abiertas para su aparición.

Muchos padres creen que el hecho de que aparezcan caries en los dientes de leche no tiene importancia ya que serán sustituidos por la dentición definitiva. Sin embargo, esta conclusión es errónea, ya que las caries en los primeros dientes avanzan mucho más rápido y provocan importantes trastornos como la destrucción de la estructura dental, problemas en la masticación y la generación de focos infecciosos de carácter moderado o severo. Además, el niño sufrirá dolores y alteraciones en su día a día, por tanto, es mucho más recomendable hacer hincapié en la prevención y en la higiene dental de calidad para evitar la aparición de la caries infantil.

Los dientes de leche comienzan su caída a los seis años y las caries que afectan a los niños por debajo de esa edad se denominan caries de la primera infancia. En el caso de las caries que afectan a menores de tres años hay que tratar cada caso con especial atención, ya que suelen ser casos de gravedad. Aquí la caries se denomina de primera infancia severa.

Las primeras muelas comienzan a ser sustituidas por las definitivas a partir de los diez años. Su función no es solo la masticación de alimentos, sino también conseguir un buen desarrollo de los maxilares y mantener los espacios necesarios para las piezas emergentes. Por supuesto también es muy importante la estética dental que proporcionan los nuevos dientes y un desarrollo del lenguaje adecuado.

¿Qué se puede hacer para prevenir la caries?

Las principales acciones para prevenir la caries tienen que ver con la eliminación o control de los principales factores de riesgo descritos anteriormente, como la mala higiene bucodental o el consumo excesivo de azúcares. Los padres son los principales responsables de que el niño tenga una dieta equilibrada y retrase al máximo la edad en la introducción del azúcar en su dieta (lo normal es hasta los dos años). Los productos que más azúcares contienen son los cereales, las galletas y la bollería industrial. El consumo de fruta está más recomendado que el de zumos, que también contienen mucho azúcar. Si se controla el consumo de estos alimentos, se evita en gran medida la aparición de la caries.

En cuanto a la higiene bucal, cuanto más tarde comience el niño a cepillarse los dientes, se desarrolla un mayor riesgo de formación de la placa bacteriana. A la salida del primer diente de leche, el niño ya debería empezar con el cepillado utilizando un cepillo especial y una pasta dentífrica adecuada dos veces al día. La cantidad de dentífrico varía dependiendo de la edad. En los menores de tres años será como un grano de arroz y en los mayores de esa edad será del tamaño de un guisante. 

La utilización de pastas dentífricas supervisadas por el odontopediatra han demostrado ser un protector eficaz contra las bacterias, reduciendo el riesgo de caries o aminorando su gravedad. De ahí que el profesional siempre será el encargado de recomendar la pasta y la cantidad que mejor se adecúa a las necesidades del niño.

La primera visita al odontopediatra debe efectuarse antes del primer año de vida del niño. Será la primera toma de contacto para examinar la boca del bebé y detectar posibles casos de caries para tratarlos lo antes posible.

Tratamientos para combatir la caries infantil

 

Aunque lo recomendable es detectar la caries infantil antes de que se desarrolle, en la práctica, lo normal es que los padres lleven al niño a la clínica cuando tiene dolor, lo que significa que probablemente presente una o varias caries. A menor edad del niño más complicado es el tratamiento a seguir, que puede llegar incluso a necesitar anestesia general para tratar el caso.

Para no llegar a este extremo, recomendamos extremar la prevención, acudir a las citas que marca el odontopediatra para un diagnóstico precoz de las posibles caries y seguir los consejos del pediatra. Si todos los padres siguieran estos pasos se evitarían problemas importantes derivados de las caries en niños muy pequeños. 

En nuestra clínica dental de Madrid disponemos de los mejores profesionales en odontopediatría para resolver cualquier duda y detectar a tiempo los posibles casos de caries en niños. Pida cita con nosotros.

 

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Mantenedor de espacio: cómo conservar el espacio de los dientes permanentes de los niños.

  • espacio de los dientes

Un mantenedor de espacio es un aparato fijo o removible que se utiliza en odontología, y más concreto en odontopediatría, para conservar el espacio de los dientes permanentes de los niños. Es un procedimiento habitual ya que cuando se caen los dientes de leche resulta imprescindible mantener el espacio para la dentición definitiva.

Lo natural es que los dientes de leche se caigan empujados por la erupción de los dientes permanentes, pero también puede ser que desaparezcan por cualquier tipo de traumatismo o caries. Cuando esto sucede, los especialistas recomiendan la utilización de un mantenedor de espacio para evitar problemas futuros.

Es muy importante la presencia de los dientes de leche en los niños porque cumplen funciones esenciales para el desarrollo bucodental de los niños, como por ejemplo la formación de músculos y maxilares y también que suponen una referencia para la erupción de los dientes definitivos.

Además, el mantenedor no interfiere en el desarrollo de los huesos de la mandíbula y permite el restablecimiento de las funciones de la dentición temporal, como es la masticación, la deglución y la fonación.

¿Qué ocurre cuando un diente de leche se cae?

Cuando un diente de leche cae por diferentes razones, el resto de las piezas dentales empiezan a moverse hacia el espacio que ha dejado el diente caído. Sin embargo, el diente definitivo que está más cerca es el que erupciona, aunque no sea su sitio. Este hecho provoca el bloqueo del diente que debía aparecer en el lugar correcto y origina un problema en la dentadura que deberá tratarse con ortodoncia más adelante.

¿Cómo ayuda un mantenedor de espacio?

Este aparato evita que los dientes definitivos erupcionen en el lugar incorrecto, ya que su función es mantener el espacio que deja un diente de leche que se cae y evitar movimientos de los dientes cercanos. De esta manera, la dentición definitiva se va colocando en las posiciones correctas cuando vayan a erupcionar y se evita la utilización de ortodoncia para corregir la alineación dental. La sustitución de los dientes de leche por la dentición definitiva es una etapa clave para la salud bucodental de los más pequeños y es necesario acudir a la clínica para revisar su desarrollo.

Recomendaciones sobre el mantenedor de espacio

Es importante que los padres sepan cómo utilizar el mantenedor de espacio para comunicárselo a sus hijos y así evitar posibles contratiempos durante el tratamiento. En primer lugar es importante no tocar el mantenedor con los dedos y no empujarlo o presionarlo. Por supuesto, no está indicado comer productos pegajosos, como los caramelos, por ejemplo, ni tampoco masticar chicles ya que podría estropear el contenedor y evitar que cumpla su función. Por último, es importante mantener una buena higiene bucodental, tanto de los dientes como del mantenedor y también acudir a las revisiones del odontopediatra para comprobar la evolución del tratamiento.

¿Por qué utilizar un mantenedor de espacio?

  • Se evitan apiñamientos
  • Se permite la oclusión de los molares
  • Se mantienen las funciones básicas de las piezas dentales en caso de muchas pérdidas
  • Se consigue una guía de los dientes definitivos en los sectores laterales
  • Se evita la aparición de hábitos que pueden originar problemas como interponer la lengua entre los maxilares al tragar
  • Para evitar alteraciones estructurales en el esmalte
  • Contrarresta la fuerza de los dientes posteriores que es mayor en la arcada inferior

Tipos de mantenedores

Los mantenedores pueden ser de dos tipos: fijos o removibles.

Mantenedores fijos

Son metálicos y se colocan en los dientes que se encuentran adyacentes al espacio que ha dejado el diente de leche caído. Normalmente, mantienen el espacio de un solo diente y no reestablecen funciones dentales. La estética que proporcionan no es demasiado buena, aunque no precisa ningún tipo de colaboración por parte del paciente y requieren una vigilancia del odontopediatra menor. Por otro lado, los mantenedores fijos pueden dificultar la higiene bucodental del niño.

Se suelen emplear cuando se caen caninos, incisivos y molares o cuando se va a instalar una corona para restaurar un diente que se va a utilizar como pilar. Los pacientes que utilizan estos mantenedores son de corta edad y cuando son alérgicos a la resina.

Mantenedores removibles   

Se fabrican en un laboratorio con resina y se colocan en la boca mediante unos ganchos en los dientes. Están indicados para recuperar el espacio de varios dientes y sus funciones. También se pueden añadir otros elementos externos como resortes o tornillos para recuperar el espacio dejado por un diente.

Este tipo de mantenedor necesita más controles por parte del odontopediatra para ajustar los ganchos a medida que erupciona el diente definitivo. Su higiene es más fácil y el paciente tiene que poner de su parte para que el tratamiento funcione bien. Se utilizan para pérdidas dentales múltiples o para reemplazar molares o incisivos y sus funciones. Su estética es buena y está indicada en pacientes con propensión a las caries.

Estos aparatos mantienen la lengua en el sitio adecuado y facilitan la masticación, el habla y la deglución. Se ejerce menos fuerza en los dientes de apoyo debido a la participación de la mucosa y a la distribución más uniforme de fuerzas. Por contra, este tipo de mantenedor se rompe con más facilidad que el fijo y hay más propensión a la irritación de los tejidos blandos en caso de que la higiene sea deficiente.

Casos concretos

Hay algunos casos en los que el mantenedor hace un trabajo valioso, como por ejemplo cuando ya no hay segundos molares temporales pero sí los primeros molares definitivos. En este caso es importante mantener el espacio para los segundos molares una vez que han erupcionado los primeros.

También es importante utilizar los mantenedores cuando se pierden muchas piezas dentarias. En este caso, antes de la erupción de los primeros molares definitivos se colocará una placa removible que sustituya a los dientes que se han caído, junto a elementos adicionales de retención.

Cuando ya han erupcionado los primeros molares definitivos se coloca una placa que sustituye a los dientes perdidos con un anclaje en los molares que ya han salido, junto a un arco lingual pasivo y una barra transpalatina.

En nuestra clínica dental de Madrid disponemos de los mejores profesionales en odontopediatría para examinar la salud bucodental de sus hijos. Contacte con nosotros para resolver cualquier duda, le esperamos.

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¿Qué debe garantizar una clínica dental?

El cuidado de nuestra dentadura debe tomarse tan en serio como el cuidado de nuestra salud en general y la visita a la clínica dental debe ser regular para comprobar que nuestra salud bucodental está en perfecto estado. En la clínica están todos los especialistas necesarios para la prevención o el tratamiento de cualquier tipo de afección bucodental, para que el paciente siempre obtenga la mejor atención y una confianza ciega en que su problema será resuelto con todas las garantías.

Depende de la especialidad que necesite cada paciente, la clínica proporcionará el personal y los medios necesarios para devolver a la persona un estado de salud óptimo. No siempre tiene que haber un problema de salud, a lo mejor se trata de un problema estético, en este caso, el profesional experto en esta disciplina recomendará el mejor tratamiento para que la persona recupere su mejor sonrisa, ya sean carillas dentales, blanqueamiento dental o una mezcla de técnicas, como puede ser la ortodoncia y el blanqueamiento.

Una clínica dental que se precie siempre debe garantizar que sus profesionales están capacitados para resolver cualquier problema bucal del paciente y que utilizan materiales de calidad y las técnicas más innovadoras a nivel tecnológico. Pero sobre todo, debe proporcionar al paciente tranquilidad, confort y bienestar en cada una de sus visitas y hacerle comprender que está en buenas manos y cualquier imprevisto o contratiempo será resuelto en el menor tiempo posible y con los mejores resultados.

Principales motivos para acudir a una clínica dental

Desde una ligera molestia en una muela o en las encías, pasando por dolores intensos en los dientes, o casos más graves como periodontitis, traumatismos o fracturas, hay muchos motivos para acudir a la consulta de un profesional de la odontología y cualquiera de ellas debe ser atendida con la mayor profesionalidad por parte de sus especialistas. Para conseguir ofrecer el mejor servicio posible, una clínica dental debe disponer de las siguientes disciplinas:

Ortodoncia

Es uno de los servicios que más demandan los pacientes, no solo por problemas bucodentales serios, sino también por estética dental. Una alineación dental perfecta está al alcance de cualquier persona y la ortodoncia, dado el importante desarrollo tecnológico que ha adquirido en los últimos años, es capaz de ofrecer un servicio magnífico incluso en los casos más extremos.

Estética dental

La ortodoncia también podríamos incluirla dentro de esta disciplina odontológica que engloba otras técnicas muy utilizadas en las clínicas dentales. Sin duda es la disciplina que ha tenido mayor desarrollo y repercusión en los últimos tiempos y la que mayor número de pacientes concentra en las clínicas dentales. La reducción de costes y los excelentes resultados han animado a mucha gente a acudir a la clínica dental para conseguir la mejor de sus sonrisas. Es una rama de la odontología que está en continuo desarrollo, ya que la tecnología cada vez aporta nuevas técnicas con mejores resultados. Las carillas dentales y su precio reducido o el blanqueamiento dental, ya sea en la clínica o en el domicilio, son técnicas cada vez más utilizadas para conseguir unos dientes relucientes.

Periodontitis

Las enfermedades de las encías (gingivitis y periodontitis) son cada vez más frecuentes y una clínica dental debe ofrecer tratamientos de periodoncia eficaces para evitar que la enfermedad siga avanzando y derive en efectos más serios como la pérdida de piezas dentales o pérdida de hueso de la mandíbula. Un buen especialista en periodontitis ofrecerá el mejor tratamiento para cada paciente, totalmente personalizado y con garantías de solucionar su problema.

Implantología dental

Esta es otra de las disciplinas que marca la diferencia entre una clínica dental de calidad y otra que ofrece servicios más deficientes. Se trata de una técnica con mucha complejidad y que no todos los profesionales están capacitadas para ejercer. La implantología permite restaurar una o varias piezas dentales, que se han perdido por distintas razones, mediante la instalación de un tornillo en el hueso maxilar que hará de raíz del diente artificial. Después se atornilla una corona al tornillo que será la parte visible de la nueva pieza dental.

Mediante este tratamiento, no solo se recupera la funcionalidad dental a la hora de comer, o hablar, sino que también se evitan enfermedades periodontales u otro tipo de afecciones peligrosas como la absorción ósea. Además, con la tecnología actual, los tornillos utilizados se fabrican con materiales 100% biocompatibles y un porcentaje mínimo de rechazo.

Endodoncia

Es uno de los tratamientos más solicitados en cualquier clínica dental, también es  conocido popularmente como “empaste”. Es un sencillo procedimiento por el que se limpian los conductos radiculares del diente y se retira la pulpa afectada, normalmente por caries. Una vez saneados los conductos se procede a su sellado para evitar la llegada de agentes patógenos externos. Aunque es uno de los tratamientos más sencillos en odontología, algunos casos pueden resultar más complicados y es imprescindible que el profesional tenga el conocimiento y experiencia necesarios para resolver la situación.

Servicio de odontopediatría

Es un servicio cada vez más demandado por los padres que quieren confiar en un buen dentista para sus hijos desde sus primeros años de vida. La principal labor del odontopediatra es prevenir posibles afecciones de los niños e inculcar buenos hábitos de higiene bucodental a los pequeños. Cuando son bebés su deber es informar a los padres sobre la mejor manera de limpiar su boca, aún cuando todavía no han erupcionado su primera dentición. El objetivo es asegurar una salud bucal óptima desde que aparecen sus primeros dientes y mantener buenos hábitos para que de adultos continúen disfrutando de un buen estado bucodental.

Servicio de odontogeriatría

Esta disciplina se encarga de la prevención y detección de afecciones bucodentales propias de la tercera edad, es decir, adultos de más de 65 años. Es a partir de esta edad cuando aparecen algunas enfermedades crónicas o degenerativas que pueden afectar a la salud bucal, como puede ser la osteoporosis y la pérdida de calidad ósea en los huesos de la mandíbula. Un profesional especializado en la salud de los más mayores, sabrá prevenir y adelantarse a las posibles enfermedades más características de la edad y recomendará tratamientos específicos para revertir las situaciones más complicadas.

Como vemos, en una clínica dental tienen cabida todo tipo de pacientes, con problemas bucodentales de lo más variado y su obligación es ofrecer soluciones personalizadas para cada uno contando con la última tecnología a su alcance y los mejores materiales posibles. En nuestra clínica dental de Madrid le ofrecemos esto y mucho más. Nada menos que cuatro décadas velando por la salud bucodental de miles de pacientes. Contacte con nosotros y le atenderemos de la mejor forma, como siempre hemos hecho.

 

 

 

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Pulpotomía en niños

  • pulpotomía en niños

Cuidado de la boca de los niños

En nuestra clínica dental en Madrid llevamos a cabo una técnica llamada pulpotomía, un tratamiento muy frecuente en niños que consiste en eliminar las caries de los dientes de leche manteniendo la pulpa de la raíz y retirando la pulpa dañada. Una vez retirada, el hueco se rellena con un medicamento específico.

La figura del odontopediatra

El odontopediatra es el odontólogo especialista en niños y el único capacitado para llevar a cabo una pulpotomía (eliminación de pulpa parcial) o una pulpectomía (eliminación total de la pulpa). Además, es el encargado de valorar si es necesaria una pulpotomía, ya que su particularidad es que se practica en dientes de leche y debe sopesar si falta mucho para que salga la pieza definitiva. Él sabe mejor que nadie cómo entretener al niño y conseguir que  esté tranquilo durante la exploración y el tratamiento.

Una vez terminado el tratamiento, la pieza dental del niño es más frágil y, en ocasiones, se utiliza el Composite para reconstruirla o también se puede colocar una funda que imite el esmalte para que sea más estética y el niño pueda comer con total normalidad.

Razones por las que se practica una pulpotomía

  • Reducir el dolor y el malestar del niño
  • Prevenir posibles complicaciones en el futuro
  • Mantener la estética dental
  • Restaurar el diente dañado por caries o traumatismo

¿En qué consiste el tratamiento de pulpotomía?

El examen previo del estado de los dientes del niño es muy importante para hacer un diagnóstico correcto y así decidir el tratamiento más adecuado. El examen consta de una historia médica y dental completa, exploración clínica y radiológica y las pruebas que sean necesarias para determinar si es necesaria una pulpotomía en el niño.

El odontopediatra aplica anestesia local para tratar el conducto del diente afectado y eliminar la pulpa en mal estado. Hasta que desaparezcan los efectos de la anestesia, el niño deberá comer dieta blanda. En caso de que necesite el uso de antibióticos, deberá completar las tomas que haya establecido el especialista independientemente de si tiene malestar o no en el diente. La pulpotomía suele durar entre 20 y 30 minutos.

Normalmente, el tratamiento del conducto en dientes temporales es menos complicado que en los permanentes, sin embargo, a menudo necesitan mayor supervisión por parte del especialista dependiendo de cada caso.

Recomendaciones para la salud de los dientes de los niños

Muchos padres nos preguntan por qué no se extrae el diente de leche si tiene algún problema, pero normalmente es mucho mejor conservarlo siempre que sea posible, ya que los dientes temporales tienen funciones tan importantes como mantener el espacio que necesitan las piezas definitivas y guiarlas para su salida. Además, también son importantes para el desarrollo oral del pequeño y, por supuesto, también para comer. Otros tratamientos que se pueden llevar a cabo con éxito son el Invisalign para niños.

En nuestra clínica dental de Madrid disponemos de los mejores odontopediatras para ofrecer el mejor servicio de salud dental para niños. No dude en contactar con nosotros para resolver cualquier duda o consulta. Como siempre, su salud es lo primero para nosotros.

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La odontopediatría en Madrid

Principales funciones de la odontopediatría en la salud bucal de los niños

La odontopediatría en Madrid es una de las ramas más importantes de la odontología que desarrollamos en  nuestra clínica dental de Arguelles porque es la encargada de velar por la salud bucodental de los niños y recién nacidos. Se ocupa de explorar posibles anomalías en la posición de los dientes y los maxilares.

Quizá la principal diferencia que hay entre la odontología normal y la odontopediatría en relación al tratamiento de las caries es la presencia de los dientes de leche en los niños. En estos casos, las afecciones que deberán tratarse en la dentición temporal se harán de una forma menos conservadora y más agresiva que las de los dientes permanentes para evitar que se ofreciera un tratamiento en un diente temporal que después podría repercutir en su sucesor.

Estas son las afecciones más habituales dentro de la odontopediatría:

  • Anomalías en la estructura y color de los dientes (hipomineralización de incisivos y molares, fluorosis dental, alteración del esmalte, pigmentación por el uso de antibióticos, etc).
  • Alteración congénita del número, tamaño y forma de los dientes, por ejemplo la anodoncia o ausencia de dientes, ablastodoncia o ausencia de los dientes permanentes, hiperodoncia, o existencia de un número superior de dientes al normal, macrodoncia, o piezas dentales de tamaño mayor al habitual y el caso contrario: microdoncia, dientes más pequeños de lo normal.
  • Caries: la llamada caries del biberón tiene que ver con bebés que duermen con chupetes empapados en sustancias como azúcar o leche condensada. En estos casos es muy importante la detección temprana para aplicar medidas preventivas. También es importante adoptar pautas saludables de alimentación para evitar las caries.
  • Traumatismos dentales: son muy habituales durante la infancia. Puede haber pérdida completa del diente por salida de su alveolo. En estos casos lo aconsejable es la reimplantación de la pieza lo más rápido posible.
  • Maloclusiones: son alteraciones de los espacios entre los dientes. En los niños puede haber erupciones tempranas y otras tardías. Algunas maloclusiones pueden deberse a determinados hábitos como la succión digital o patologías nasales.

El principal papel del odontopediatra es la prevención, por tanto es fundamental que conozca perfectamente la condición del niño o adolescente y su entorno para conocer mejor el impacto en su salud bucodental. Es recomendable que a partir de los doce meses del nacimiento los niños acudan a la consulta del odontopediatra de manera periódica para recibir una atención especializada y personalizada.

El odontopediatra es una figura clave para detectar de manera temprana enfermedades sistémicas o gastrointestinales como la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa o la enfermedad celíaca, que pueden derivar en afecciones bucodentales.

En nuestra clínica dental de Madrid disponemos de los mejores especialistas en odontopediatría para resolver cualquier duda que puedan tener respecto a la salud bucal de sus hijos. No dude en consultarnos. La salud de los niños es un asunto importante y en la clínica dental González Baquero ponemos todo nuestro esfuerzo para que la gran mayoría de los pequeños disfruten de unos dientes fuertes y sanos.

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