endodoncia

¿Qué es la pulpectomía?

Tanto la pulpotomía como la pulpectomía son procedimientos odontológicos que se realizan en niños con dientes temporales. En el caso de la pulpectomía consiste en eliminar en su totalidad la pulpa dental del diente debido a su mal estado por infección u otros factores. No hay que confundirlo con la pulpotomía que es la eliminación parcial de pulpa afectada, conservando el resto.

El especialista decide llevar a cabo la pulpectomía cuando ha habido una caries tan grande que ha llegado hasta el nervio del diente (pulpa) y se encuentra en muy mal estado. Como cuando se valora un caso de periodoncia, el profesional debe examinar si hay posibilidades de conservar el diente natural mediante un estudio previo de la dentadura del paciente mediante exploración y radiografías, de esta manera podrá conocer el alcance de la zona afectada y decidir el tratamiento que mejor se adecúa a sus necesidades.

La pulpectomía se utiliza cuando el daño de la pulpa es ya irreversible y es necesaria la limpieza de los conductos radiculares del diente para evitar su extracción. El procedimiento es el mismo tanto para piezas permanentes como temporales. En primer lugar se limpia bien la caries del diente, después se elimina por completo todo el tejido pulpar que hay dentro del conducto y finalmente se lleva a cabo un sellado para evitar la proliferación de bacterias. En el caso de los dientes permanentes se utiliza un material diferente para proteger la pieza y no irritar los tejidos cercanos al diente.

La pulpectomía en dientes específicos

En los dientes temporales se utilizan materiales que se puedan reabsorber y que no irritan los tejidos adyacentes al diente. Además, y lo más importante, es que la intervención no debe interrumpir la salida del diente permanente, para ello es imprescindible acudir a la clínica cada 6 meses para que el odontólogo compruebe que todo está en orden. Los materiales más reabsorbibles y que se utilizan en las pulpectomías de dientes temporales son la pasta iodomórfica y el oxígeno de zinc-eugenol.

En el caso de la pulpectomía en los dientes anteriores el procedimiento es igual que en otros dientes, sin embargo, al ser estos más visibles, se utiliza un tipo de resina mucho más estético (composite) para sellar el conducto y que no se note demasiado a la vista.

Síntomas de la pulpectomía

Cuando la infección de la pulpa (pulpitis) es irreversible, el profesional toma la decisión de aplicar la técnica de la pulpectomía para restaurar y conservar la pieza dental. Pero antes, el paciente tiene una serie de síntomas derivados de la pulpitis que suelen ir desde el dolor persistente o la hipersensibilidad en la zona afectada, pasando por hemorragias, aspecto pulpar fragmentado o la movilidad dentaria.

El dolor sin duda es el síntoma que más afecta al paciente y la señal inequívoca de que algo no va bien en la pieza dental. Una vez que la persona haya acudido a la clínica dental, el odontólogo tratara de calmar el dolor mediante antiinflamatorios y calmantes. Después, si la pulpectomía es el tratamiento más indicado para el paciente, aplicará anestesia en la zona afectada para poder llevarlo a cabo sin ningún tipo de dolor o molestia. Una vez finalizada la intervención es posible que el paciente sienta algún tipo de molestia que se calmará con los fármacos que indique el profesional. Estas molestias remitirán en uno o dos días como máximo.

Diferencias entre una pulpectomía y una endodoncia

Como hemos dicho, la pulpectomía supone la eliminación total de la pulpa dañada por distintos motivos y es un procedimiento (junto con la pulpotomía) que se da en niños con dientes temporales, sin embargo el procedimiento es similar a la endodoncia que se lleva a cabo en los dientes definitivos. Por tanto, podemos decir que la pulpectomía forma parte del tratamiento de endodoncia, ya que es necesario eliminar la pulpa afectada antes de sellar el conducto radicular (endodoncia) y así culminar la restauración del diente afectado por caries o traumatismo.

El odontólogo decidirá llevar a cabo una pulpectomía cuando, después del examen de la dentadura el paciente detecte una inflamación crónica en el diente del niño, hemorragias, necrosis pulpar, una pulpotomía fallida, reabsorción interna o incluso daños óseos. Estas son las fases del tratamiento:

1- El profesional determinará en qué grado está afectada la pulpa dental mediante radiografías u otros procedimientos de exploración dental. Dependiendo de la profundidad de la caries el procedimiento se llevará a cabo de una u otra manera.

2- La pulpectomía se lleva a cabo mediante anestesia local aislando la muela que se va a tratar.

3- Se elimina completamente la caries y se limpia la muela.

4- Se localizan los conductos y se elimina la pulpa dental dañada.

5- Se sellan los conductos radiculares con material reabsorbible para que no afecte la erupción de la pieza definitiva.

6- Se rehabilita la muela con una corona. Al tratarse de una pieza temporal tan solo se colocará para que el niño pueda masticar los alimentos.

Después de la pulpectomía el paciente puede experimentar sensaciones de hormigueo en la boca. Estos efectos son típicos de la anestesia utilizada durante la intervención y no suelen durar más allá de unas pocas horas. Durante este tiempo es recomendable no ingerir alimentos. El paciente puede experimentar dolor en la zona afectada que será tratado con analgésicos indicados por el odontólogo.

Es muy importante que el niño siga las pautas de higiene bucodental indicadas por su especialista después de la pulpectomía. En general no es necesario un cepillado específico en la muela afectada, pero los primeros días deberá cepillarse con cuidado ya que la zona está todavía dolorida.

Cada 6 meses el odontólogo deberá revisar el estado de la muela intervenida para comprobar si la pulpectomía ha sido un éxito para la recuperación de la pieza y también para que no suponga ningún obstáculo a la hora de la erupción del diente definitivo.

Por supuesto, nuestro consejo es que acuda a su clínica dental de confianza para llevar a cabo la pulpectomía de sus hijos. En nuestra clínica dental en Argüelles disponemos de los mejores profesionales y los medios técnicos más avanzados para este tipo de intervenciones. Como sabe, desde hace más de cuatro décadas velamos por la salud bucodental de su familia. Contacte con nosotros y confíe en su clínica de siempre.

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Reconstrucción dental, solución a los defectos en los dientes

Muchos pacientes que nos visitan en nuestra clínica dental en Madrid acuden con piezas dentales muy deterioradas, ya sea por algún traumatismo o procesos de caries muy avanzados. Sin embargo, en la actualidad hay tratamientos de reconstrucción dental que permiten recuperar los dientes y muelas de una forma sorprendente, ya que combinan lo mejor de las diferentes ramas de la odontología, como puede ser la endodoncia o la odontología conservadora, tratando siempre de mantener el diente original y evitar, dentro de lo posible, la instalación de implantes dentales en Madrid.

La odontología que se dedica a la reconstrucción bucodental incluye procedimientos para reemplazar o reparar los dientes que han sufrido una fractura o una extracción, así como las encías o los huesos de la mandíbula. Los tratamientos relacionados con la odontología reconstructiva incluyen la regeneración ósea, prótesis fijas sobre dientes originales, prótesis removibles parciales, reconstrucciones parciales o completas de los dientes, implantes dentales, etc. El objetivo final es devolver la funcionalidad y la estética al paciente que ha perdido debido a un traumatismo o al paso del tiempo.

De manera general, para iniciar una reconstrucción dental es preciso aislar el diente. Esto se consigue con una lámina flexible de goma, también llamada dique dental, que aísla la pieza dental del flujo de saliva y consigue una adhesión mucho más duradera y estable del material utilizado para la reconstrucción, como el composite.

En las reconstrucciones pequeñas es imprescindible preparar la superficie del diente para conseguir una adhesión perfecta del composite. Una vez se ha llevado a cabo la reconstrucción del diente, el especialista procederá a ajustar con precisión la mordida para que los dientes superiores e inferiores encajen a la perfección durante la masticación. Se debe comprobar que el hilo dental pasa perfectamente entre los dientes. Para terminar, se procede a un pulido final y a ofrecer al paciente las instrucciones pertinentes.

En el caso de reconstrucciones más complejas se seguirán los mismos pasos pero con la salvedad de tomar todos los registros dentales del paciente para la fabricación de las piezas de cerámica necesarias. Éstas se adhieren de manera permanente sobre el composite para conseguir una reconstrucción duradera y de calidad.

Casos más habituales donde la reconstrucción dental es necesaria

 

  • Fracturas en la corona: cuando se pierde una parte de la corona es necesario restaurarla mediante algún tipo de reconstrucción dental.
  • Caries muy destructiva: si la caries afecta al nervio se utilizan incrustaciones o reconstrucción mediante porcelana sintética. En caso de afectar al nervio se necesita una endodoncia para evitar infecciones de la pulpa y reforzar la raíz con un perno.
  • Tratamiento estético: cuando los dientes están muy desgastados, desalineados o con distintos defectos, se pueden reconstruir con resina o porcelana para recuperar la forma, color y textura originales.
  • Restauración total: en caso de traumatismos severos es necesario un plan de tratamiento restaurador que devuelva al paciente la salud bucodental, funcionalidad y estética en dientes y encías.

Tipos de reconstrucción dental

Dependiendo del grado de deterioro de los dientes, el profesional empleará una u otra técnica. Cada una varía tanto en coste como en complejidad de ejecución. Las más habituales son las siguientes:

Reconstrucciones dentales con incrustaciones

Se utiliza esta técnica para dientes que no han sido afectados en las capas profundas, solo de manera superficial, aunque puede ser que en una superficie considerable. El especialista procederá a colocar una incrustación en la parte del diente afectada y después reconstruirá la pieza con materiales como el circonio o la cerámica y el uso de la cimentación. Con la incrustación se recupera la estética y la funcionalidad de la pieza con unos resultados excelentes.

Reconstrucciones dentales con composite

Esta técnica se utiliza para reconstruir piezas que han sufrido un daño pequeño y puntual. El caso más habitual es el de los empastes dentales que se llevan a cabo para tratar caries superficiales. El composite que se utiliza para reconstruir las piezas se endurece y deja sellada la zona para evitar cualquier tipo de infección.

Reconstrucciones dentales con perno y corona

Es la reconstrucción más compleja a nivel técnico y también la que requiere mayor coste para el paciente, aunque no tanto como la extracción del diente afectado y la posterior colocación de un implante dental. Se suele utilizar cuando la caries ha sido muy profunda y ha sido preciso retirar una superficie importante del diente. Para conservar lo que queda de la pieza original es preciso introducir un perno para que la nueva corona que se va a colocar tenga mayor consistencia. Esta técnica se utiliza mucho en procesos de endodoncia cuando la caries es tan profunda que ha afectado a los conductos y es necesario sanearlos para reconstruir el diente.

Reconstrucción dental con carillas dentales

Uno de los tratamientos estéticos con mayor demanda a día de hoy son las carillas dentales que, de una manera sencilla y económica, devuelven la sonrisa a miles de personas. Sin embargo, las carillas no solo se utilizan como un tratamiento meramente estético para eliminar las manchas del esmalte, por ejemplo, también se utiliza para la reconstrucción de piezas dentales dañadas que han sufrido algún tipo de fisura o golpe, para devolverles la forma y la funcionalidad perdidas.

El procedimiento para colocar las carillas consiste en la preparación previa del diente y después la adhesión de la carilla en la cara visible del diente. De esta manera la pieza recupera el tamaño, la forma y la posición del diente original. El profesional será el que elija el tipo de carilla que mejor se adapte a las necesidades de reconstrucción dental del paciente.

Las carillas de composite son las más fáciles de colocar ya que la preparación previa del diente es mínima y se adhieren al esmalte en una sola sesión. Es una manera fácil, rápida y económica de recuperar un diente a nivel funcional y estético.

En  el caso de las carillas de porcelana están más enfocadas a ofrecer unos resultados estéticos sobresalientes y el paciente necesita varias sesiones para su colocación. También requiere una preparación de los dientes más exhaustiva con un tallado que asegure una colocación perfecta de las carillas.

En nuestra clínica dental somos expertos en reconstrucciones dentales. Contacte con nosotros y confíe en los profesionales más cualificados y experimentados.

 

 

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Pulpa dental, ¿qué tipo de afecciones pueden afectarla?

Nuestro equipo de dentistas en Argüelles trata todo tipo de afecciones de la pulpa dental, un tejido que se encuentra en el interior de los dientes con la particularidad de que está dentro de un espacio limitado, y al no poder expandirse, cualquier afección provocada por las bacterias suele estar asociada a la necrosis, es decir, que es necesario eliminar la pulpa afectada para evitar lesiones más importantes.

La pulpa, por tanto, es un tejido muy sensible y laxo con dos tipos de fibras nerviosas que son las que transmiten el dolor para avisar de que algo no va bien en el interior del diente. Unas fibras transmiten el primer dolor agudo y localizado de menor duración y otras transmiten un dolor agudo más continuado propio de la pulpitis.

El esmalte y la dentina protegen la pulpa, el problema viene cuando estos tejidos se resienten y se pierde esa barrera defensiva. La pulpa entonces se ve expuesta a los agentes patógenos que pueden colonizar con más facilidad la cámara pulpar. Es en ese momento cuando comienza una inflamación del tejido provocando una vasodilatación que favorece los edemas y las filtraciones de la zona. La gingivitis puede ser el inicio de una afección relacionada con la pulpa dental.

Causas más importantes de las afecciones de la pulpa dental

Estas son las afecciones más frecuentes sufridas por la pulpa dental:

  • Infección: la placa bacteriana puede acceder a la cámara pulpar aunque no haya una comunicación directa entre la pulpa y el exterior del diente. Si hay una caries, una fisura o una fractura, las bacterias pueden acceder más fácilmente. También en el caso de bolsas periodontales, caries radicular o por el flujo sanguíneo. Lo más habitual es que las bacterias lleguen a la pulpa a través de una caries.
  • Causas físicas: son muchos los aspectos de este tipo que pueden causar algún tipo de afección pulpar, desde traumatismos dentales, pasando por bruscos cambios de temperatura en el diente, radiaciones originadas por la radioterapia, descargas eléctricas provocadas por la presencia de metales en la cavidad bucal o por variaciones de presión. En este caso, si viajamos en avión, cuando el aparato asciende se pueden producir pulpitis en dientes que hayan sufrido alguna obturación reciente y cuando el avión desciende puede producirse dolor intenso en dientes con pulpa necrótica.
  • Causas químicas: pueden aparecer por un sellado deficiente de un diente o por filtraciones de materiales utilizados en otros tratamientos, como pueden ser empastes o composite. También afecta a la pulpa dental las intoxicaciones tanto externas, como plomo o mercurio, o intoxicaciones del propio organismo como en el caso de la diabetes. Todas estas causas pueden provocar un tipo de lesión en la pulpa dental que varía según la intensidad en que haya sido atacada.

Principales lesiones de la pulpa dental

Pulpitis reversible

Es el tipo de lesión menos grave ya que consiste en una inflamación superficial de la pulpa que puede ser reparada. La inflamación del tejido se produce debido al ataque de bacterias que penetran a través de una caries, fisuras por tallados protésicos, traumatismos u obturaciones con ajustes deficientes.

En la gran mayoría de las pulpitis reversibles el paciente no tiene ningún síntoma, o si los hay, suelen ser de dolor cuando hay estímulos externos en el diente como líquidos fríos, alimentos muy dulces o ácidos o con un roce intenso. El dolor siempre es provocado y suele desaparecer cuando cesa el estímulo.

Tratamiento de la pulpitis reversible: el especialista deberá tratar la causa que provocó la inflamación de la pulpa. Si, por ejemplo, es una caries poco profunda, se restaura la zona afectada y la pulpa volverá a su estado normal.

Pulpitis irreversible

Se produce cuando la pulpa se inflama de tal forma que no es posible recuperarla. Suele darse la mayoría de las veces por una pulpitis reversible que no recibe el tratamiento adecuado y deriva en un tejido parcialmente inservible por la actuación de las bacterias.

Hay un tipo de pulpitis irreversible con síntomas de dolor intenso, ya sea provocado o espontáneo y que puede durar varios minutos. El frío suele calmar el dolor del paciente por la contracción de los vasos sanguíneos de la zona.

La pulpitis irreversible asintomática es la que se produce de manera previa a los dolores intensos a los que nos hemos referido anteriormente. Cuando el paciente acude a la clínica, normalmente es cuando siente dolor en la zona afectada y el especialista será el encargado de dilucidar cuál es el tratamiento más adecuado. En la pulpitis irreversible se debe eliminar la pulpa afectada de los conductos dentarios. Este procedimiento se conoce como endodoncia.

Necrosis pulpar

Este es el máximo grado de afección de una pulpa dental y suele darse cuando no se ha dado un tratamiento adecuado a la pulpitis irreversible. Cuando se llega a este estado, se produce la destrucción del tejido pulpar, las fibras nerviosas y el sistema vascular y linfático. La causa más habitual es la proliferación de bacterias en la cámara pulpar, pero también puede darse por fractura del diente.

En este caso no hay entrada de bacterias y es la propia fractura, que afecta a la arteriola de la pulpa, la causante de la necrosis. Como síntoma relacionado podemos observar cómo el diente se va oscureciendo poco a poco. Sin embargo, podemos afirmar que, en la mayoría de los casos, la necrosis pulpar es asintomática y el tratamiento más efectivo es la endodoncia progresiva.

Soluciones para la pulpitis: endodoncia

Si no se trata a tiempo la pulpitis, la infección puede afectar a los tejidos cercanos al diente, incluso puede llegar al hueso maxilar. Para evitar esto, se lleva a cabo la endodoncia, que consiste en la eliminación de los tejidos destruidos por la infección y en sellar los conductos dentarios para evitar el acceso de microorganismos patógenos. Estas son las fases del tratamiento:

  • Primera consulta: se limpian los conductos radiculares y se eliminan los tejidos pulpares necróticos. El endodoncista suele recetar antibiótico para la infección y se hace un sellado temporal.
  • Segunda consulta: el especialista sustituye el empaste temporal por otro definitivo.
  • Tercera y última consulta: si es necesario, según los daños sufridos por el diente, se puede colocar una corona o, si no hay problemas de los implantes dentales, también se puede recurrir a ellos para recuperar la funcionalidad perdida.

Como vemos, la pulpitis dental puede producirse por traumatismos y otro tipo de lesiones, pero la mayoría de las veces es consecuencia de una higiene bucal deficiente, por tanto, nuestra primera recomendación es mantener una buena higiene y visitar al odontólogo cada seis meses para comprobar el estado de su dentadura. No dude en contactar con nosotros para cualquier duda. Para nosotros su salud bucodental es lo primero.

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